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Son muchas las dudas que nos hacéis llegar sobre el tema de los protectores solares. Sabemos que existe mucha confusión al respecto, por lo que he decidido escribir un artículo que aclare todas vuestras dudas: ¿todos los protectores protegen igual? ¿Existe un protector específico para cada tipo de piel? ¿Qué es el factor de protección solar?
Antes de saber qué protector solar debo usar, deberíamos saber diferenciar el fototipo de piel que tenemos, ya que esto nos ayudará a conocer el rango que determina la capacidad de la piel para reaccionar ante la exposición solar.
Para medirlo, se utilizan valores del 1 al 6 a través de una clasificación numérica para el color de la piel denominada Fitzpatrick (desarrollada en 1975 por Thomas B. Fitzpatrick, un dermatólogo de la Universidad de Harvard, de ahí su nombre), un procedimiento para clasificar la respuesta de los diferentes tipos de piel a la luz ultravioleta (UV).
Los fototipos varían en función de la raza y las características personales de cada persona, por eso cada piel necesita de un cuidado distinto. Lo esencial es saber diferenciar entre cada uno de ellos para poder proporcionar a la piel el mejor cuidado.
Ahora que ya sabemos qué es el fototipo y cuál de ellos pertenece a tu piel, lo siguiente importante que debemos saber es en qué consiste el factor de protección solar y cómo usarlo debidamente.
El Factor de Protección Solar (en inglés, «Sun Protection Factor», bajo las siglas SPF) se encarga de medir el tiempo de exposición solar. Lo que debéis saber básicamente es que el SPF no indica si un protector solar nos protege mucho o poco (ésta es sin duda una confusión muy habitual), sino la cantidad de tiempo que nos protege.
Pongamos un ejemplo para que lo entendamos bien. Si tenemos un protector solar con SPF 50, esto no significa que nos proteja con una intensidad 50, sino que es capaz de mantener protegida nuestra piel durante aproximadamente 500 minutos, ya que, para conocer exactamente la cantidad de minutos debemos multiplicar el SPF por diez. De igual modo, si tenemos un protector con SPF 30, significará que será efectivo durante 300 minutos. Está muy claro, ¿verdad?
Y no olvides algo importante: si a lo largo de ese tiempo, el que sea que nos indique el SPF, nos bañamos, sudamos excesivamente o nos rozamos con la ropa, tenemos que saber que el producto perderá parte de su eficacia, por lo que deberíamos volver a aplicarnos el protector.
En este punto, sería conveniente conocer el factor de protección para cada fototipo de piel. Así conocerás cuál es el que mejor le va a tu piel.
Esta clasificación muestra parámetros estándar y no contempla alteraciones de la piel ni problemas de sensibilidad solar. En estos casos, dichos parámetros pueden variar considerablemente.
Espero haber aclarado vuestras dudas al respecto, pronto haremos otro artículo para que conozcáis todo sobre nuestro protectores solares. ¡Hasta pronto!
Inma López,
Esteticista y quiromasajista.
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